Joel Meyerowitz (Nueva York, 1938) es una leyenda viva de la fotografía callejera. Uno de los pioneros en elevar el color a categoría artística, su obra mezcla la espontaneidad con la composición meticulosa del paisaje. 

Su poesía visual envuelta por lo cotidiano, traducida en una street photography influenciada por Henri Cartier-Bresson y Robert Frank han inmortalizado desde las calles del Bronx, ciudades europeas hasta el Cape Cod de su icónico libro Cape Light

Único fotógrafo con acceso a la Zona Cero tras el 11-S, su legado incluye premios como el PHotoEspaña 2025, dos becas Guggenheim y exposiciones permanentes en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Pienso en las fotografías como algo lleno o vacío. Capturas algo en un encuadre y hay muchos elementos en él —piedras, edificios, árboles y aire—, pero eso no es lo que llena el encuadre: lo que llena el encuadre son los sentimientos, la energía, el descubrimiento, el riesgo, y dejar espacio suficiente para que alguien más pueda entrar allí.

Biografía de Joel Meyerowitz

Infancia y primera juventud (1938-1958)

 

Joel Meyerowitz nació en el Bronx, Nueva York, el 6 de marzo de 1938. 

Sus padres, inmigrantes judíos de clase trabajadora, le dieron una cálida infancia. 

Su primer contacto con la fotografía no sería en su infancia ni en su adolescencia. Sin embargo, ya entonces era notable que el joven era bastante observador: vivía recorriendo las calles del Bronx y estaba siempre atento a cada detalle del momento. A su manera, Meyerowitz era un flâneur. Y eso lo aprovechó para desarrollar su primera pasión: la pintura.

La vida de Meyerowitz antes de la fotografía (1958-1962)

 

Joel Meyerowitz se graduó en pintura e historia del arte por la Universidad Estatal de Ohio en 1959, año en el que regresó a Nueva York y encontró trabajo como director de arte en una agencia de publicidad. 

En el año 1962 su vida cambiaría por completo cuando, en un día cualquiera, observó una sesión de fotos de Robert Frank. 

Él las tomaba para un folleto en el que estaba trabajando Meyerowitz, y este se sorprendió por la increíble agilidad de Frank para fotografiar a las modelos. 

Aquello era mágico, como una danza para él. 

 

Así, como amor a primera vista, Meyerowitz se enamoró de la fotografía

“Robert Frank es la razón por la que hago fotografías”

 

Tras finalizar la sesión, cuenta la leyenda, Joel Meyerowitz fue a la oficina de su jefe y renunció. 

Le dijo:

—Me voy a dedicar a la fotografía. 

—Pero ¿y ya tienes una cámara? 

—Bueno…

Idiota, ¿cómo vas a hacer fotografías? —respondió su jefe. 

 

Acto seguido, su antiguo jefe le regaló su primera cámara: una Pentax. Insistió:

—Úsala mientras puedas comprar la tuya, Joel.

Sobre el encuentro con Frank, Meyerowitz afirmó más tarde:

Su forma de hacer fotos, con tanta excitación… 

Yo entonces no sabía nada sobre fotografía ni sobre Robert Frank, pero me enseñó que el tiempo y el movimiento eran elementos que podrían ser congelados por una cámara, dando lugar a una imagen estática. 

Algo que ves, que revolotea y desaparece, pero a lo que te puedes aferrar; un pequeño momento que puedes arrancar del discurrir imparable del tiempo.

Entre Garry Winogrand y Cartier-Bresson 

 

A consecuencia de su epifanía, Meyerowitz se sumergió en las calles de Nueva York fotografiándolas una y otra vez. 

En blanco y negro y a color, aunque fotografiaba mayormente en escala de grises porque le era más barato.

Pronto se rodeó de otros maestros de la fotografía: acompañó en sus paseos fotgráficos a  Garry Winogrand, uno de los grandes de la fotografía callejera en Estados Unidos. 

En menor medida, también salía con Tony Ray-Jones, accedía a clases con Alexey Brodovitch y mantuvo un vínculo de influencia mutua con Todd Papgeorge.

Asimismo, conoció a su contemporáneo y amigo de Winogrand, Lee Friedlander

Producto de estas influencias y su inmenso talento, en 1964 participó en la muestra fotográfica del MoMA The Photographer’s Eye, organizada por John Szarkowski, y en la que participaron Frank, Friedlander y otros contemporáneos. 

Sus mayores referentes: Robert Frank, Henri Cartier-Bresson y Eugène Atget.

 

Para Meyerowitz, el instante decisivo como lo definió Cartier-Bresson —capturar un momento mágico y volverlo eterno, dotarlo de una belleza que no suele ser apreciada— lo era todo. 

Asimismo, tomó de Atget aquella pasión por registrar la vida callejera con minuciosidad y mimo.

Meyerowitz desarrolló un distintivo estilo propio que combinaba tanto la filosofía de Cartier-Bresson como la corriente de fotografía cruda, digna de instantánea, que popularizó Robert Frank y, más tarde, Garry Winogrand. 

Nótese cuán diferentes eran entre sí los referentes del joven fotógrafo: por un lado, Cartier-Bresson representaba lo máximo en virtuosismo y fotografía seria, y Frank era, en cierto modo, su antítesis. 

El neoyorquino capturó la magia de la calle en esos fugaces instantes que se pierden en la cotidianidad, y también terminó creando un estilo de fotografía basado en momentos contemplativos y aparentemente banales. 

De esta manera combinó y tomó lo mejor de ambos autores que tan a menudo son considerados opuestos.  Y por encima de todo, se rebeló ante las técnicas más tradicionales usando la fotografía a color

 

Considerada vulgar (casi) a nivel universal, tanto los modernistas como Atget/Cartier-Bresson y los fotógrafos precursores del posmodernismo, como Frank/Winogrand, menospreciaban el potencial artístico del color. 

Sólo unas cuantas mentes americanas de los sesenta cambiaron el paradigma para siempre. 

Joel Meyerowitz Junto a William Eggleston y Stephen Shore forman lo que pudiéramos llamar, sin temor a exageraciones, como la Santa Trinidad de los maestros del color. El trío de fotógrafos se conoce entre sí y se influenciaron mutuamente.

Joel Meyerowitz: datos básicos

 

Joel Meyerowitz es un fotógrafo estadounidense reconocido por su fotografía callejera a color.

Ha explorado tanto encuadres que muestran la vida cotidiana a través de instantes cotidianos, como aquellos de un carácter más contemplativo, como suele apreciarse en sus fotografías de gran formato. 

Esta combinación de factores diferenciadores ha consolidado su legado como referente fundamental en la fotografía contemporánea callejera y a color. En esta selección de fotos con cámara en mano y otras de gran formato os podéis hacer una idea gráfica de su estilo fotográfico. 

Desde 1962 empezó a tomar fotografías a color y en blanco y negro. Pero fue en 1972 cuando se decidió a fotografiar solamente a color, comprometiéndose así a demostrar el componente artístico de este tipo de fotografía que por aquel entonces no era tomada “en serio”.

Un año clave de su carrera sería 1966, a sus 25 años, ya que inició un viaje por carretera por diez países de Europa. Entre los países que visitó estuvieron Suiza, Italia, Grecia y España, donde estuvo cerca de seis meses en Málaga. 

Más de 25.000 fotografías, la mayoría tomadas desde su coche, saldrían de su recorrido de 30.000 kilómetros. En 1968 una curada selección terminó en la exposición del MoMA My European Trip: Photographs from the Car.

En la actualidad, Joel Meyerowitz y su esposa Maggie Barrett viven en una granja restaurada en las afueras de la Toscana, Italia.

Sigue en activo y recibiendo exposiciones en todo el mundo. Su obra se exhibe permanentemente en el Centro Internacional de Fotografía, el Instituto de Arte de Chicago y el MoMA.

 

 

Estilo fotográfico de Joel Meyerowitz 

 

Joel Meyerowitz es quien es gracias a su habilidad para capturar momentos espontáneos o contemplativos con una vibrante paleta de colores, composición dinámica y atención al detalle.

Su enfoque es cercano y humano, siempre con una perspectiva fresca, sin artificios ni poses forzadas. 

Toda su fotografía, a grandes rasgos, revela la belleza y energía de la vida diaria. 

Como Frank, Friedlander y Winogrand, ve lo extraordinario en lo común.

En su primera etapa como fotógrafo en los años setenta, Meyerowitz usó sobre todo las cámaras Leica y películas Kodachrome y Ektachrome.

También experimentó con cámaras de gran formato. 

Esto forzó al autor a estar más en el presente y valorar escenas lentas, en contraposición al frenético estilo de sus referentes Frank/Winogrand.

Os recordamos, la diferencia entre los formatos es abismal: no sólo en la calidad y el tamaño de los negativos, sino en el acto mismo de fotografiar. 

En nuestros tiempos todos estamos habituados a cámaras portátiles y versátiles, como pasó con las populares Leica en su momento. 

Pero una cámara de gran formato es muy grande y pesada

El cambio para Meyerowitz era sustancial: tras años habituado a la inmediatez, ahora podía explorar con largas exposiciones y contemplar paisajes en detalle. 

Es como un ejercicio de documentación romántica. Un poco como lo hacía Eugène Atget, el primer documentalista de la fotografía, en aquel París a finales del siglo XIX.

El mundo era a color. Era tan obvio para mí. No tenía ni idea de que la gente fuera esnob con el color. Para mí, el blanco y negro simplemente parecía algo del pasado, histórico.

Con estas palabras Joel Meyerowitz justificaba el uso del color. 

Al principio, a modo de exploración, el artista practicó tomando dos fotos idénticas de la misma escena, una a color y la otra en blanco y negro. Este simple ejercicio le permitió observar qué imagen podría tener más fuerza, dependiendo de la composición, luz y sombra que hubiera en el entorno. 


Dato curioso: 

Seguramente Meyerowitz hubiera adoptado la fotografía a color completamente antes de 1972 de no haber sido por sus limitaciones económicas para lograrlo. Se le adelantó William Eggleston, que no tenía problemas económicos

De hecho, Eggleston se enamoró de la fotografía a color gracias a un encuentro fortuito con Meyerowitz en 1968, quien le enseñó sus vibrantes Kodachrome y que estuvo observando durante horas.

Libros de Joel Meyerowitz

  • Joel Meyerowitz: Cape Light (1978)

 

Cape Light es uno de los libros de fotografía más exitosos e influyentes de todo los tiempos, vendiendo aproximadamente 150.000 copias en su momento. Se trata de una colección de fotos contemplativas realizadas en Cape Cod, una península de Massachusetts conocida por sus playas y pueblos pintorescos. 

Son fotos realizadas con una cámara de gran formato y destacan por el excelente uso del color y composiciones elegantes y románticas. Stephen Shore, Andrew Sweigart y Martin Paar se encuentran entre los mayores admiradores de esta obra maestra.

 

 

  • Bystander: A History of Street Photography (1994)

 

Aunque no es un libro sólo sobre Meyerowitz, ofrece una introducción curada hacia el fotógrafo y otros grandes referentes de la fotografía callejera tanto de la era moderna como posmoderna: desde Alfred Stieglitz y Paul Strand, hasta Robert Frank, Diane Arbus, Alex Webb, entre otros.

Desde su publicación, Bystander es considerada “la biblia de la fotografía callejera”.

 

 

  • Aftermath: World Trade Center Archive (2006)

 

Este libro explora el día a día en la Zona Cero tras los ataques del 11-S. Meyerowitz fue el único fotógrafo autorizado para documentar el sitio y el inmenso trabajo de quienes recogían restos y escombros. 

Como neoyorquino, la tragedia le había afectado tanto como para sentir que de alguna forma debía ayudar y así fue como lo consiguió: registrando con mimo y respeto el lugar de la catástrofe. Aftermath es, por obvias razones, un documento histórico y único en su especie.

Meyerowitz y el cine

  • Pop (1997)

Película documental dirigida y producida por el propio fotógrafo. Documenta el viaje por carretera de tres generaciones de la familia Meyerowitz, desde Florida hasta el Bronx. El padre del autor lucha contra el Alzheimer y, por lo tanto, el metraje explora cómo ese trayecto estimula los recuerdos que la enfermedad le arrebata. Podéis verla gratis  por Vimeo, en inglés. 

  • Everybody Street (2013)

Documental sobre algunos de los mejores fotógrafos neoyorquinos contemporáneos. Incluye entrevistas y breves presentaciones de Joel Meyerowitz, Bruce Davidson, Elliott Erwitt y Martha Cooper.

  • Two Strangers Trying Not To Kill Each Other (2024)

El documental más reciente que involucra a Joel Meyerowitz habla de su vida, pero no de su fotografía. No directamente. Se trata, a grandes rasgos, de una documentación de la relación de paciencia y amor que el fotógrafo mantiene con su esposa desde 1990, la novelista Maggie Barrett. Los complejos, la vejez y la enfermedad son algunos de los temas que recorre este largometraje de corte sensible, revelador e intimista.

  • Finding Vivian Maier (2013)

El documental definitivo sobre la historia de la mejor fotógrafa callejera —y aficionada— de la historia reciente de la fotografía: Vivian Maier. Meyerowitz aparece brevemente para hablar de la fotógrafa y su legado.

Meyerowitz: etapa tardía

 

Tras su registro de la Zona Cero, Joel Mereyowitz se enfocó en la fotografía de paisajes y bodegones. 

En concreto, decidió explorar la belleza natural de su ciudad con la serie Legacy: The Preservation of Wilderness in New York City Parks (2009) y registró, en un ejercicio de fotografía conceptual, los objetos que pertenecían a los pintores postimpresionistas como Giorgio Morandi y Paul Cézanne.

En tiempos recientes ha tenido colaboraciones comerciales con las marcas Jill Sander, Hermes y Maxmara. También prestó su voz para un vídeo promocional de Leica. Asimismo, ha cultivado más su lado pedagógico dando masterclass de fotografía en línea y prestándose para múltiples entrevistas para los medios de comunicación.

Legado de Joel Meyerowitz

 

Joel Meyerowitz ha dejado una huella imborrable en la historia de la fotografía contemporánea. Es un referente esencial para quienes buscan entender la evolución de la street photography y la fotografía en color. 

Su uso del color y su mirada para retratar escenas cotidianas han inspirado a generaciones de amantes del arte visual en todo el mundo. A través de su lente, cada instante urbano se transforma en una experiencia vibrante.

Toda su obra nos demuestra que la fotografía es una forma de ver y comprender la vida a través del arte. Además, nos invita a redescubrir lo común desde una nueva perspectiva, reforzando la relevancia de la observación y la sensibilidad en la creación artística.

Su legado permanece vivo a través de sus fotos y admiradores en todo el mundo, quienes buscamos momentos únicos que esperan ser inmortalizados con una mirada curiosa y auténtica.

Expresar tus sentimientos es arriesgado. Es como hacer fotografías.

No te pierdas...

Preguntas frecuentes

¿Qué equipo usa o ha usado Joel Meyerowitz?

Para su street photography ha utilizado cámaras Leica M3 y M6, lentes de 28mm y 35mm, y películas como Kodachrome y Ektachrome. Para sus proyectos como Cape Light usó cámaras de gran formato como la Deardorff 8×10.

¿Por qué es considerado un referente de la fotografía a color?

Meyerowitz formó su reputación a partir de la exposición de 1968 del MoMA My European Trip: Photographs from the Car, sus fotografías de Nueva York y su libro de 1978, Cape Light

 

Fue en ese transcurso de años determinantes que se logró que el color ganase prestigio dentro del arte fotográfico. No sólo por Meyerowitz, Shore y Eggleston, sino por los igualmente pioneros trabajos de Ernst Haas, Saul Leiter, Walker Evans, Fred Herzog y Helen Levitt.

¿Qué podemos aprender de Joel Meyerowitz?

Meyerowitz es un ejemplo sobresaliente sobre cómo crear un estilo propio a través del estudio de los maestros y la observación metódica al momento previo a disparar. 

 

Asimismo, se aseguró de rodearse de los mejores, en vez de aislarse en su propio mundo. Aprendió y enseñó fotografía indirectamente tanto de Garry Winogrand como de William Eggleston. Donde otros verían la competencia, él vio aliados. 

 

Además, argumenta que la fotografía es “hacer” imágenes, no solo “tomarlas”. Es esencial mantener una actitud de participación y descubrimiento, de estar abiertos a la sorpresa y apreciar el presente, la magia de lo cotidiano y aquellos que damos por sentado.

Fuentes

Hablando de conocer la vida de los fotógrafos que han hecho historia…

¿Sabes que mirar sus fotografías es la mejor manera de que las tuyas tengan alguna posibilidad de hacer historia también?

AQUÍ TE CONTAMOS MÁS

Psss… psss… y solo por suscribirte a nuestra fotoletter recibirás un cupón descuento de regalo… Te apuntas al pie de esta pagina.