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La cámara es el ojo supremo con el que Donna Ferrato, fotógrafa y activista a partes iguales, ha documentado el amor en sus distintas facetas, la sexualidad más allá de la norma y, por encima de todo, la violencia contra la mujer y las infancias.

Hoy os presentamos el trabajo de una artista neoyorquina todavía activa que logró abrir un debate sobre la invisibilizada violencia de género, e impulsó a través de su obra la concientización política y social de lo que, entonces, se consideraba “un asunto privado”.

Porque para Donna Ferrato, realizar fotografías no es un ocio sino una necesidad. Y sin duda su estilo de fotografía, aparte de ser excelente, posee un mensaje potente y muy necesario.

Cuando veo algo hermoso o que me sorprende, o percibo que la gente está alegre, incluso cuando estoy con mi familia y entro en la vida de las personas…, todos se dan cuenta que me emociono cuando tomo fotografías.

Biografía de Donna Ferrato

Primeros años

 

Donna Ferrato nació un 5 de junio de 1949 en Waltham, Massachusetts. La primera y única hija del matrimonio Ferrato, quienes tuvieron después dos hijos más, Peter y Louis.

El padre de Ferrato fue cirujano y practicaba la fotografía como aficionado, de esta forma la joven fue conociendo este arte a partir de su adolescencia. Pero su enamoramiento con la fotografía vendría mucho tiempo después.

Ferrato se graduó en la institución privada Laurel School de Ohio a sus 19 años y poco después inició estudios de artes liberales en la Garland Junior College.

Y se casó por primera vez, pero la felicidad del matrimonio fue decayendo hasta que en 1975 se divorció.

Autorretrato Donna Ferrato

Viajando por Europa y Estados Unidos (1975-1979)

 

 

La pareja se había mudado a San Francisco y Ferrato tras divorciarse abandonó su trabajo de secretaria para viajar por todo Estados Unidos haciendo autostop.

Años más tarde, en 1977, la joven Ferrato conoció al artista plástico Michael Bowen y se casaron.  Se mudaron a Portugal, pero el amor, una vez más, no duró demasiado.

Ese mismo año Ferrato se separó de Bowen e incursionó, de nuevo, en un viaje de autostop. Aunque esta vez entre Bélgica y Francia.

Sin saber nada de francés pudo defenderse en la capital francesa a base de trabajos ocasionales, aunque a veces pasaba hambre.

Es ahí donde Donna Ferrato empezó a usar la cámara y a fotografiar desde la distancia la idiosincrasia francesa y, en especial, la cultura que rodea a la baguette. Fue el primer contacto de la artista con uno de sus temas favoritos: el amor.

Ferrato para 1979 ya dominaba la fotografía y decidió volver a Nueva York para sumergirse en una subcultura que le apasionaba: el amor libre, el intercambio de parejas y los clubes sexuales.

Ferrato nunca se volvió a casar, pero para inicios de los ochenta forzó un fuerte vínculo sexoafectivo con el fotoperiodista de guerra Philip Jones Griffiths, entonces presidente de Magnum y padre de la única hija de la artista, la también fotógrafa Fanny Ferrato.

 

 

Playboy y “la pareja perfecta” (1979-1982)

 

 

En aquellos años a finales de los setenta e inicios de los ochenta, Ferrato se introdujo a fondo en toda esta subcultura sexual neoyorquina, que era estrictamente heterosexual y para la clase alta.

Uno de los clubes de swingers que retrató fue Plato’s Retreat, por encargo de la revista New York.

Pero en 1982 vendría un encargo que cambiaría para siempre la vida de Ferrato y de su arte.

Playboy Japón encargó a la fotógrafa retratar a una pareja de swingers de la ciudad conocidos por parecer perfectos y por presumir de lujos y excesos.

La fotógrafa se ganó la confianza de los dos y se mudó a la mansión de la pareja, Garth y Lisa —nombres en clave para mantenerlos en anonimato— para retratarlos en profundidad. Así, fueron fotografiados por Ferrato durante las orgías y hasta en las situaciones más familiares.

 

La foto que lo cambió todo (1982)

 

 

Poco a poco Donna Ferrato notó que Garth estaba bastante lejos de ser el amoroso e ideal esposo que aparentaba ser en público.

Además, la pareja consumía cocaína, y en ese entonces Garth ya era un adicto.

Una noche, Donna dormía tranquilamente hasta que escuchó los gritos de Lisa.

Cogió su cámara e inmediatamente fue al baño donde Garth y Lisa estaban. El hombre estaba más furioso que nunca porque la chica había ocultado su cocaína.

Ferrato capturó el momento exacto en el que Garth golpeó a Lisa, e inmediatamente después la fotógrafa intentó detener al abusador, solo para ser ignorada.

Más de cincuenta fotografías realizó Donna en aquella noche, pero al hombre ni siquiera le importó y fue tajante al decirle a la artista que “sólo estaba ejerciendo su derecho de disciplinar a la mujer”.

De esta serie sobresale Behind closed doors, una de las fotografías más potentes y célebres de Donna Ferrato, aunque la instantánea no se publicó hasta casi diez años después. Y los verdaderos nombres de la pareja, Bengt y Elisabeth, apenas fueron revelados en 2016.

Behind closed doors fue un shock para el debate público estadounidense de los noventa porque se ve en el espejo a Ferrato haciendo la foto mientras la mujer recibe el golpe en el baño.

Era sumamente atrevido y polémico retratar una escena que se daba por privada y “normal”. La violencia de género era como una epidemia que se extendía en silencio y nadie quería hablarlo por aquellos tiempos.

A propósito de Behind closed doors y sus fotografías posteriores de violencia de género, Ferrato comentó:

 

«Si elijo dejar mi cámara y detener al hombre que va a golpear a la mujer, solo ayudaré a una mujer. Si tomo la foto, puedo ayudar a muchas mujeres más. Al hacer la foto defiendo la verdad».

Donna Ferrato – Living With the Enemy (1991)

 

Tras aquella noche, Donna se replanteó el enfoque de su carrera.

No le entraba en su cabeza que se aceptara que la violencia así era algo “normal del amor”.

Donna Ferrato dejó atrás el énfasis en la temática sexual y del amor para explorar más a fondo esta problemática. Volvió a recorrer el país esta vez buscando a mujeres que estaban sobreviviendo a la violencia doméstica.

En toda la década de los ochenta Ferrato se volvió una especialista en “oler” las situaciones de abuso y encontrar mujeres atrapadas —como prisioneras de guerra, afirmó la fotógrafa— que necesitaban ayuda para dar con una salida.

Su método de trabajo fue mudarse a la casa donde vivía la mujer maltratada, con previa autorización firmada de su parte y con una promesa en mente: que hacer pública su historia ayudaría, indirectamente, a más mujeres en la misma situación.

Y por extensión, fotos así de evidentes y descaradas servirían de prueba en un futuro juicio e incluso si llegasen a ser víctimas de un feminicidio.

Las máximas cabecillas de Magnum Photos y Life alabaron Behind closed doors y fotos similares, pero no se atrevieron a publicarlas porque se pensó que, simplemente, nadie querría verlo.

De hecho, a medida que Donna Ferrato fue realizando más y más fotos de la misma naturaleza, se encontraba con la misma negativa.

Una y otra vez.

 

Así, nació la necesidad de un libro con todas esas fotos. Se llamaría Living With the Enemy.

Publicado en 1991 por Aperture, Living With the Enemy vendió más de 41.000 copias, creando así un fuerte debate público sobre la violencia de género, algo que entonces apenas se le daba nombre. Con ello, Ferrato se convirtió en una poderosa y célebre voz dentro del feminismo estadounidense.

Estilo y filosofía de Donna Ferrato

 

Donna Ferrato es una fotógrafa que no quiere ser para nada ambigua.

Y para comprender su trabajo, hay que asimilar que el activismo es su segundo oficio y es inseparable de su obra fotográfica, ya que la cámara es su herramienta de denuncia. El feminismo es lo que sustenta la búsqueda de Ferrato por denunciar y combatir la violencia de género. Sus ideales son parte de su fotografía, sus fotos comunican su pensamiento.

Ferrato acostumbra dar entrevistas e intenta esclarecer las situaciones detrás de las escenas que ha fotografiado. Es directa y no teme mostrar la violencia física, ya que considera que este tipo de violencia es la que llega tras la violencia verbal y psicológica.

En sus fotos hay asimismo escenas de violencia psicológica y de muchos otros tipos, pero también hay retratos de la vida de las mujeres que se dedican al trabajo sexual, de las inmigrantes, las madres solteras, o las madres que han perdido a sus hijas.

Su enfoque está en la condición de ser mujer, tanto las dificultades que implica serlo en nuestra sociedad como la resistencia que se debe poseer para reivindicar la lucha feminista.

 

El método de Donna Ferrato

 

Entre 1981 a 1990, Ferrato vivió como fotógrafa freelance de eventos corrientes para sobrevivir mientras retrataba a las mujeres atacadas por sus parejas masculinas.

Ferrato viajó por todo Estados Unidos pasando por los refugios de mujeres, comisarías, hospitales y barrios marginales en busca de estas mujeres, con las que trataba de entablar tanta confianza como para transformarse en una sombra de ellas.

En el proceso evidenció, asimismo, la violencia que salpica a las infancias en tales situaciones.

Una foto en particular, la favorita de Ferrato, muestra a un niño que gritaba a su padre “Te odio por golpear a mi madre ¡jamás vuelvas a esta casa!”.

Donna Ferrato - El chico que dijo no a su padre por golpear a su madre.

Minutos antes el niño llamó a la policía, porque la madre tenía tanto miedo de hacerlo que ni siquiera se sentía capaz de hacer la llamada ella misma. Brutalmente golpeada, su pequeño hijo señaló a los policías dónde el hombre había ocultado un destornillador.

Como habéis visto, Donna Ferrato es una especialista en retratar la intimidad y los momentos privados en general. Ha fotografiado tanto la violencia que ocurre en esos espacios privados como los momentos agradables y sanos.

Una cámara en sus tiempos hacía un ruido notable al disparar y la gente lo iba a notar instantáneamente, pero como buena fotógrafa que es, Ferrato ha entrado a esos espacios por ser empática, de mente abierta y habilidosa socialmente. Porque se vuelve una persona más dentro del ambiente, y es ahí cuando el resto de personas se olvidan de la presencia de la cámara.

 

Composición

 

Más allá del marcado peso social que tiene la obra de Donna Ferrato, sus fotografías a nivel técnico están muy bien logradas y suelen poseer composiciones sólidas. No tan sobresalientes y artísticas como pasaría con otras fotógrafas, por supuesto. Sin embargo, está claro que esta no es la intención de Ferrato.

De hecho, para la propia artista sus fotos son “feas” debido a lo que señalan y enfatizan, por más que sean bien logradas.

La mayor característica que se nota a primera vista es su predilección por el blanco y negro y el alto contraste, lo que realza el aspecto dramático de las fotos. Solo algunas veces ha fotografiado a color.

Ferrato siempre ha usado una cámara Leica y objetivos de 35 mm, ocasionalmente de 50 mm y usa cámaras digitales desde principios del milenio.

El ojo fotográfico y feminista de Donna Ferrato es empático, pero también está lleno de rabia, frustración y dolor. Sus fotos son hechas desde la más profunda cercanía de las mujeres retratadas.

Por ello, sus decisiones de composición se rigen por seleccionar los encuadres que permitan ofrecer el mayor impacto, pero sin caer en el morbo ni la falta de respeto hacia las víctimas.

Dato curioso: pese a que Ferrato no es admiradora particular de algún fotógrafo, sí ha reconocido tomar inspiración de la obra de Duane Michals.

 

Temáticas

 

En los ochenta Ferrato siguió explorando en menor medida la temática sexual y empezó a fotografiar el hogar de toda su vida: Tribeca, el barrio de NY. Tribeca es, si se quiere, el otro sujeto recurrente de la artista. En realidad, hay al menos tres hilos conductores en el trabajo de Donna Ferrato, y de cada categoría subyace varios temas, a saber:

 

Mujeres e infancias

Las mujeres son el principal protagonista de las fotos de Donna Ferrato, concentrándose en visibilizar las múltiples problemáticas que acarrea serlo en una sociedad patriarcal. En el proceso, además, ha denunciado las condiciones de injusticia que se enfrentan las mujeres más vulnerables, como las racializadas e inmigrantes, que tienden a sufrir mayores índices de desigualdad.

 

● Tribeca

Durante décadas Ferrato ha documentado el día a día de su querido barrio, fotografiando escenas de todo tipo de tal tierra que la artista considera tan llena de complejidad e historia. No por nada Tribeca es la protagonista de extensas series de su portfolio.

Si se quiere, esta parte de su obra conforma el cuerpo temático menos incómodo y accesible a ojos puritanos. De hecho, Donna y su hija Fanny lideran una fundación artística que documenta la vida local.

● Sexualidad

La mentalidad liberal es algo completamente natural para la fotógrafa, y dada la naturaleza feminista de su obra, no podría ser menos. Ferrato ha fotografiado swingers, clubes y trabajadoras sexuales con el debido respeto que se merecen, y por si os quedaban dudas de sus ideales, una de las series de Ferrato se titula “Working Girls”, con el subtítulo aclarando “el trabajo sexual es un trabajo real”.

El legado de Ferrato continúa: Después de Living With the Enemy

 

La publicación de Living with the Enemy fue un hito para la fotografía documental y es aún hoy, más de treinta años después, una obra ampliamente elogiada.

 

Otro hito es cuando TIME seleccionó para la portada de un número de 1994 la fotografía de Living With The Enemy, haciéndose eco del entonces caso en desarrollo de J. Simpson.

No necesita descripción.

Donna Ferrato - Rita - Philadelphia

Ese mismo Estados Unidos aprobó la primera Ley de Violencia contra la Mujer, que hasta la fecha ha sido modificada varias veces para mejorarla. Pero el trabajo de Donna Ferrato no está en el pasado. Ella en el presente suele pensar que, pese a los avances, aún hay demasiado camino por recorrer.

 

Os resumimos algunos de sus trabajos a lo largo de este milenio.

 

I Am Unbeatable (2012)

Ferrato inició el proyecto I Am Unbeatable en 2012 a modo de campaña apoyada con sus fotografías, y en el proceso facilitó recursos para víctimas de violencia de género a través de su recién creada fundación sin fines de lucro Domestic Abuse Awareness Project.

La mayoría de las fotos contaban las historias de éxito de mujeres que lograron combatir a sus maltratadores, pero también había otras a modo de retrospectiva general de las fotografías de violencia doméstica por las que Ferrato es reconocida.

 

Holy (2021)

Casi una década después, Ferrato editó y publicó Holy (Sagrado), un libro con exposiciones homónimas en todo Estados Unidos y otros países.

En Holy, Ferrato mezcla fotografías de los ochenta y noventa con retratos de la década pasada cubriendo una vasta variedad de temas que preocupan en el feminismo contemporáneo.

Más que una retrospectiva cronológica o una autobiografía, Holy es un libro que plantea estos temas con detalle y tacto, sin miedo a incomodar. En sus propias palabras:

 

El significado de Holy es creer en el poder de las mujeres, creer que son sagradas y que sus derechos son sagrados. Es de lo que tenemos que hablar, no de rezar a dios, esperando que nos ayude.

 

El libro fue escrito a mano por la propia Ferrato y para no dejar espacio para la ambigüedad, explica las situaciones detrás de cada foto escribiendo encima de ellas o sobre un marco blanco que les rodea.

Donna Ferrato - Holy

Otros libros y proyectos de Donna Ferrato

 

  • Love & Lust (2004) y Amore (2005)

 

Aquí Ferrato se enfoca en fotografías que retratan el amor en todas sus variantes. Frente a un historial fotográfico que tiende a visibilizar la violencia de genero, tanto Love & Lust como Amore es para la propia artista un recordatorio del lado positivo de la vida y de las cosas que le hacen mantener la cordura.

 

  • The Wall Of Silence (2022)

 

Uno de los proyectos más recientes de Ferrato es una obra conceptual que consiste en una puerta de jaula con espejo, ubicada estratégicamente entre los edificios tribunales neoyorquinos.

Con ello, Donna Ferrato pretende visibilizar a las víctimas del sistema penitenciario, en especial a las mujeres racializadas y transgénero, que tienden a ser menospreciadas por la policía y revictimizadas por los abusos que han sufrido. En general, la artista se ha interesado desde 1990 en contar las historias aquellas que terminaron en prisión por haberse defendido de sus maltratadores.

 

Premios y exhibiciones

 

  • 1986: Becas del W. Eugene Smith Foundation
  • 1987: Robert F. Kennedy Journalism Award for Humanistic Photography
  • 2019: Premio PHotoEspaña por sus Aportes a la Fotografía Documental
  • 2021: Lucie Foundation Photobook Award por Mejor Fotolibro Independiente

 

Behind Closed Doors es considerada por TIME como una de las fotos más influyentes de todos los tiempos, un reconocimiento simbólico que ejemplifica el poder de la fotografía de la activista, cuya obra ha sido exhibida en al menos 500 exposiciones alrededor del mundo.

Donna Ferrato - retrato

No te pierdas...

Fuentes

  • https://time.com/4575229/donna-ferrato-domestic-violence-photo/
  • https://www.gvsu.edu/artgallery/donna-ferrato-unbeatable-226.htm
  • https://zaragoza.es/sede/servicio/noticia/306782
  • https://www.donnaferrato.com/blog/erotic-eye-workshop-article-on
  • https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7486040
  • https://digitaljournalist.org/issue0205/donna_intro.htm
  • https://www.gvsu.edu/artgallery/donna-ferrato-unbeatable-226.htm
  • https://www.theguardian.com/artanddesign/2019/jun/20/donna-ferrato-domestic-abuse-photos-holy-exhibition
  • https://www.dpreview.com/articles/0645562752/interview-donna-ferrato-on-50-years-of-photographing-women

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